Más de doscientos críticos y directores revisan largometrajes y cortos. Buscan escenas donde un celular termine ahogado en una fuente; documentos vuelen por las ventanas; y los anillos caigan en picada al mar. Buscan explicar los últimos acontecimientos.
La erupción inesperada en la fuente de Las Nereidas fue la primera sorpresa. A horas de la tarde, el agua se agitó como si una mano apenas se meciera en ella; sin sonido. Un chorro se proyectó despidiendo objetos perdidos en su lecho. La primera víctima fue un turista que recibió en su cara el impacto de un celular lanzado desde la fuente.
Pero este grupo de Entendedores no llegó a prevenir el trágico día de campo en las afueras de Londres. Más de cien personas fueron hospitalizadas como consecuencia de una lluvia de anillos, relojes y collares. Las olas del mar alcanzaban el borde del peñasco y con la misma fuerza escupían los objetos.
La idea de crear la Reunión de Entendedores corresponde al cineasta Pedro Nubes y surgió durante una escena en la pasarela de la Garganta del diablo. El pañuelo que debía arrojar la protagonista volvía constantemente con la corriente del salto. Se hicieron quince intentos (incluso con peso en uno de los extremos de la tela) pero el pañuelo rebotaba en el agua.
Nubes detectó una posible conexión entre los escenarios donde ocurrían los accidentes y ciertas escenas cinematográficas. Como si los mares y acantilados no soportaran más tantos sentimientos derramos en objetos.
Las diferentes asociaciones de cineastas y guionistas demandaron una resolución rápida del problema. El celular que chilla un perdón mientras se hunde en el mar tuvo que convertirse en una paloma mensajera que el protagonista ignora.
Una flor marchita reemplazó al anillo de compromiso después de que la protagonista casi perdiera un ojo cuando el acantilado “devolvió” el anillo que había sido arrojado. Por el momento, los documento hechos papel picado podrán salir expulsados por las ventanas. Pero se alerta a los vecinos que se verán nubes bajas y blancas como papel por algunos días.
Y mientras los paisajes depuran tanta emoción despojada en gotas de metal, la asociación internacional de psicología prepara un instructivo para aprender nuevas formas de expresión. Menos despojo impulsivo de los objetos; más recursos orgánicos (llanto, grito, incluso vómito) y primeros planos.
La erupción inesperada en la fuente de Las Nereidas fue la primera sorpresa. A horas de la tarde, el agua se agitó como si una mano apenas se meciera en ella; sin sonido. Un chorro se proyectó despidiendo objetos perdidos en su lecho. La primera víctima fue un turista que recibió en su cara el impacto de un celular lanzado desde la fuente.
Pero este grupo de Entendedores no llegó a prevenir el trágico día de campo en las afueras de Londres. Más de cien personas fueron hospitalizadas como consecuencia de una lluvia de anillos, relojes y collares. Las olas del mar alcanzaban el borde del peñasco y con la misma fuerza escupían los objetos.
La idea de crear la Reunión de Entendedores corresponde al cineasta Pedro Nubes y surgió durante una escena en la pasarela de la Garganta del diablo. El pañuelo que debía arrojar la protagonista volvía constantemente con la corriente del salto. Se hicieron quince intentos (incluso con peso en uno de los extremos de la tela) pero el pañuelo rebotaba en el agua.
Nubes detectó una posible conexión entre los escenarios donde ocurrían los accidentes y ciertas escenas cinematográficas. Como si los mares y acantilados no soportaran más tantos sentimientos derramos en objetos.
Las diferentes asociaciones de cineastas y guionistas demandaron una resolución rápida del problema. El celular que chilla un perdón mientras se hunde en el mar tuvo que convertirse en una paloma mensajera que el protagonista ignora.
Una flor marchita reemplazó al anillo de compromiso después de que la protagonista casi perdiera un ojo cuando el acantilado “devolvió” el anillo que había sido arrojado. Por el momento, los documento hechos papel picado podrán salir expulsados por las ventanas. Pero se alerta a los vecinos que se verán nubes bajas y blancas como papel por algunos días.
Y mientras los paisajes depuran tanta emoción despojada en gotas de metal, la asociación internacional de psicología prepara un instructivo para aprender nuevas formas de expresión. Menos despojo impulsivo de los objetos; más recursos orgánicos (llanto, grito, incluso vómito) y primeros planos.
3 comentarios:
Me encantó muchisimo!
Un texto atrapante, misterioso, cinematografico
Besos
Coni
Imaginación que le dicen..
la asociación internacional de psicología tambien saldra hecha papel picado :D
muy loco...
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