Sorderar las palabras para que abandonen estas cuerdas que buscan golpear tu pecho.
Poder escupirlas con la fuerza de un tornado; ráfagas de brazos míos. Envolverte para que me cubras.
Pero sorderados, mis “quiero vos” no deben llegarte; que te golpeen y te encuentre ojos.
Y me ayudes a quitarle la mudez a estas palabras que no me escuchan. Y palpean sin mí las vocales que te invoquen...como sirenas que ondulan en este, mi fluir que no evita volcarse.
A un vos que se escurre en las olas.
Y quiero gritar sorderamente no se qué pequeñez mía que te pertenece.