martes 30 de junio de 2009

Virus

Viralesziekten escribe y la naturaleza se vuelve contagiosa. Fiebre tiene él; tenemos todos.
Escribe el tratado y el morbo se propaga más allá de él, al contacto, al agua. El descubrimiento de que existe virus en la tierra. De que los seres humanos de los siglos desean en órdenes cualesquiera y en tamaños varios.
Ensaya una protección lechosa a base de porcelana. Se separa de esa manera de la cultura: extirpación suave para identificar al agente que causa la inyección de electricidad. La preocupación. Las personas.
La comprobación de que un poquito de toxina o de organismo, más que de destierro, se introduce y contamina. La llama atraviesa el filtro y destapa. Expuesto, se desplaza para ser contagioso en otros.
Un punto dibujado en un campo. Después, un mundo detenido en bacteria pequeña. Más tarde, probado y libre, se dibuja acortado por marcas del tiempo.
Llega en el fin que debe ser dicho.
Él no es prueba; se sabe cónyuge. Se siente viscoso.

1 comentarios:

Sebastian Barrasa (El Zaiper) dijo...

Muy bueno!

Me gustó

Muy acorde a estos tiempos de paranoia